Manuel Vargas Jimenez
Coordina la línea editorial y decide qué temas entran cada semana. Cubrió durante años el ciclo del agua en cuencas mendocinas y sigue de cerca las licitaciones de obras sanitarias en municipios del Gran Buenos Aires.
Coordina la línea editorial y decide qué temas entran cada semana. Cubrió durante años el ciclo del agua en cuencas mendocinas y sigue de cerca las licitaciones de obras sanitarias en municipios del Gran Buenos Aires.
Ingeniero hidráulico. Revisa los datos de calidad de agua potable, los informes de muestreo en red y las memorias de plantas de tratamiento antes de que se publiquen. También arma las fichas técnicas que acompañan cada artículo.
Especialista en humedales y ordenamiento del suelo. Trabaja con organizaciones ambientales de San Juan y Mendoza en monitoreo comunitario de lagunas y bañados, y aporta el enfoque ecológico en las notas sobre riego y conservación.
Periodistas locales, docentes y técnicos municipales que aportan información de primera mano desde cada provincia. Su trabajo permite contrastar cifras oficiales con lo que ocurre en el territorio.
Desde las primeras mediciones en red hasta los programas de humedales, estos son los hitos que ordenaron nuestra cobertura y el vínculo con municipios, organismos provinciales y equipos técnicos.
Cada etapa dejó material de archivo, contactos y criterios de seguimiento que todavía usamos para verificar datos antes de publicar.
Arrancamos con visitas a plantas potabilizadoras del Gran Buenos Aires y registros propios de cloro residual y turbiedad en puntos fijos. Fue el período en que armamos la planilla base de muestreo que después se replicó en otras jurisdicciones.
Seguimos la ampliación de redes cloacales y plantas de tratamiento en municipios del conurbano y del interior bonaerense. Documentamos plazos reales, interferencias con vecinos y el modo en que cada comuna comunicaba los cortes programados.
Con foco en el sistema del río Mendoza, cubrimos el monitoreo en planta y el avance de la reconversión a riego por goteo en fincas de viñedos y frutales. Incorporamos entrevistas con operadores de turno y con productores que ya habían cambiado el sistema.
Recorrimos lagunas y bañados asociados a ríos sanjuaninos para entender qué figuras de protección existían y qué presiones enfrentaban. El trabajo derivó en una serie de notas sobre monitoreo comunitario y uso del suelo en los alrededores.
Ordenamos el material acumulado en un archivo consultable y fijamos un protocolo interno: toda cifra sobre calidad del agua se contrasta con al menos dos fuentes antes de publicarse. Es la base sobre la que seguimos trabajando hoy.
Agua Perfecta nació como un archivo técnico de muestreos en la cuenca del río Mendoza. Con los años se convirtió en un espacio de consulta sobre saneamiento, riego y humedales para municipios, cooperativas y lectores que siguen de cerca la política del agua en Argentina.
Todo empezó con planillas de campo sobre turbiedad y cloro residual en plantas potabilizadoras del Gran Mendoza. Ese material, pensado para uso interno, terminó ordenando una metodología de muestreo que hoy se cita en informes municipales.
Cuando empezaron a publicarse los pliegos de cloacas y colectores en San Juan y el sur bonaerense, el archivo se amplió. Incorporamos seguimiento de expedientes, actas de licitación y visitas a obradores para explicar qué cambia en cada barrio.
La cobertura se corrió hacia los bañados y lagunas que amortiguan crecidas. Sumamos voces de guardaparques, productores y equipos universitarios que trabajan sobre riego por goteo y uso del suelo en zonas áridas.
Hoy el sitio reúne guías de calidad de agua potable, notas sobre protección de humedales y análisis de políticas hídricas. La idea sigue siendo la misma: información verificable, sin alarmismo y con contexto provincial.
Agua Perfecta nació en Sarandí, en el conurbano bonaerense, con una idea bastante simple: reunir en un solo lugar lo que pasa con el agua potable, el saneamiento municipal y el riego en las provincias donde el tema pesa todos los días. No somos una consultora ni una repartición pública. Somos un equipo editorial chico que lee expedientes, habla con operadores de planta, visita embalses y después escribe.
Nos interesa Mendoza y San Juan tanto como el Área Metropolitana de Buenos Aires, porque los problemas son distintos pero se conectan: una red que pierde agua en la ciudad, un humedal que se seca en el oeste, un viñedo que cambia su turno de riego. Cubrimos eso sin dramatizar y sin vender soluciones mágicas.
El tono que buscamos es el de una conversación técnica pero accesible. Preferimos explicar cómo funciona una cloración antes que repetir un comunicado. Si un dato no está confirmado, lo decimos. Si una obra se atrasa, también.