Cada programa de Agua Perfecta sigue una ruta de trabajo definida. Estos son los pasos que recorremos junto a municipios, productores y organismos provinciales, desde la primera consulta hasta la entrega del informe final.
Consulta inicial y relevamiento
Recibimos el pedido por correo o teléfono y coordinamos una primera reunión técnica. En ese encuentro definimos el alcance: si se trata de un monitoreo de calidad de agua potable, de una obra de saneamiento municipal o de una reconversión de riego en fincas mendocinas o sanjuaninas. Relevamos datos de base, ubicación, fuentes de agua disponibles y antecedentes del sitio.
Diagnóstico y propuesta de trabajo
Con el relevamiento en mano, elaboramos un diagnóstico que identifica los puntos críticos: pérdidas en red, parámetros fuera de norma, drenajes deficientes o turnos de riego mal dimensionados. La propuesta detalla qué se va a medir, con qué frecuencia, qué actores intervienen y qué entregables se van a producir al final del programa.
Ejecución en territorio
Esta es la etapa más larga. Incluye toma de muestras, instalación de equipos de medición, capacitación de personal local y supervisión de obra según corresponda. Trabajamos con los equipos municipales y con las cuadrillas de campo, y dejamos registro fotográfico y planillas de datos de cada jornada para que el seguimiento sea verificable.
Análisis y validación de resultados
Los datos recolectados se procesan y se contrastan con los valores de referencia vigentes. Cuando aparece una anomalía, la reportamos de inmediato al organismo responsable antes de cerrar el informe. Esta validación cruzada evita que un problema puntual se convierta en un hallazgo tardío.
Informe final y recomendaciones
Entregamos un documento con los resultados del período, las desviaciones detectadas y un conjunto de recomendaciones concretas: ajustes de dosificación, cambios en la frecuencia de muestreo, obras menores pendientes o modificaciones en la programación de riego. El informe queda como línea de base para el próximo ciclo.
Seguimiento posterior
El programa no termina con el informe. Coordinamos visitas de control, respondemos consultas técnicas por correo y acompañamos la implementación de las recomendaciones durante los meses siguientes. Si el contexto cambia —una crecida, una obra nueva, un cambio de gestión municipal—, ajustamos el plan de trabajo.